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Nada es lo mismo que dadaísmo

 Dadaísmo: estilo provocador y destructivo. el “artista” no controla (ni lo pretende) el resultado de su obra. negación de lo estético y lo artístico. Experimentación en otros campos como la música y la poesía, notoria burla de la sociedad moderna.

“Dadá solo no huele; no es nada, nada, nada.

Es como vuestras esperanzas: nada;

como vuestro paraíso: nada;

como vuestros ídolos: nada;

como vuestros políticos: nada;

como vuestros héroes: nada;

como vuestros artistas: nada;

como vuestras religiones: nada;

Silbad, gritad, rompedme los dientes, ¿y que? Aún os diré que sois unos retardados. En tres meses, mis amigos y yo os venderemos nuestros cuadros por unos pocos francos.”

 (Manifeste cannibale dada, de Francis Picabia leido en la “soirée  Dada” París, 27 de marzo de 1920)

 Este es uno de los muchos manifiestos dadá que fueron escritos. Tristán Tzara nos aclara y avisa en su manifiesto de que:

DADA NO SIGNIFICA NADA

“Si alguien lo considera inútil, si alguien no quiere perder tiempo por una palabra que no significa nada….El primer pensamiento que se agita en estas cabezas es de orden bacteriológico…, hallar su origen etimológico, histórico o psicológico por lo menos. Por los diarios se entera uno que los negros Krou llaman al rabo de la vaca sagrada: DADA. El cubo y la madre en una cierta comarca de Italia reciben el nombre de DADA. Un caballo de madera, la nodriza, la doble afirmación en ruso y en rumano DADA. “

(Manifiesto dada 1918 , Tristan Tzara )

DADAISMO PARA PRINCIPIANTES:

En la Primera Guerra Mundial, un joven poeta alemán llamado Hugo Ball, desertando del ejército, se traslada con su compañera, Emmy Jennigs, a la ciudad de Zurich, en la neutral Suiza, donde siendo ella bailarina y pianista proyectan, para ganarse la vida, transformar un local de alterne en café literario, inaugurándose el cabaret Voltaire el 1 de febrero de 1916.  Allí se reúnen más “desertores” de diversas nacionalidades los rumanos Tristan Tzara y Marcel Janko, el alsaciano Jean Arp y su compañera Sophie Taeuber, los alemanes Huelsenbeck y Hans Richter… Y nace el más desordenado de los movimientos artísticos: “Dada”, revolucionando y transgrediendo cuantos conceptos se tenían hasta el momento sobre el arte. El poeta Tzara lo explica así: “Dada nació de una rebelión que en aquel momento era común a todos los jóvenes, una rebelión que exigía una adhesión completa del individuo a las necesidades de su naturaleza, sin consideraciones para la historia, la lógica, la moral común, el Honor, la Patria, la Familia, el Arte, la Religión, la Libertad, la Fraternidad, ni para muchas otras nociones mas, correspondientes a necesidades humanas, pero de las cuales solo subsistían algunas convicciones huecas, ya que habían sido vaciadas de su contenido inicial” .
Hugo Ball, aclararía:
“Gadji beri bimba
glandiri lauli loni cadori
gadjama bim beri glassala…”

Francis Picabia diseñaba mecanismos sin posibilidad de uso; y Marcel Duchamp, desarrolló lo que quizás fuera el antimétodo dadaísta más representativo: los Ready-made, productos manufacturados en los que Duchamp estampa su firma y adosa título, convirtiéndolos por gracia de Dadá en novedosas obras de arte (mmm cosa ahora muy usadadá en la actualidad por grandes marcas: que solo por tener el logo tripica su valor en el mercado) Otras disciplinas fueron: el cine abstracto, encabezado el director alemán Hans Richter, y la fotografía experimental del estadounidense Man Ray que desarrollo la técnica denominada “Rayograma”, que consistía en imprimir la película fotográfica sin hacer uso de la cámara, colocando un objeto cerca de un film de alta sensibilidad y enfrentando estos a una fuente de luz. Además de su trabajo fotográfico, Man Ray ejerció como pintor del movimiento, y también creó una serie de esculturas que llamó “Objetos de mi afecto”, en la que destaca Le Cadeau (El Regalo) que consistía en una plancha con clavos en su base, y Puériculture II (Puericultura II), que mostraba una base cilíndrica de bronce de donde salía una mano verde.

 Los dadaístas creían que la tecnica nos había llevado al gran sin sentido de la guerra y otras desgracias. Para expresar el rechazo a la sociedad moderna  usaban con frecuencia métodos artísticos y literarios incomprensibles, apoyados en lo absurdo. Sus representaciones y sus manifiestos buscaban impactar y de paso, ver si alguien cuestionaba los valores estéticos establecidos. Para ello se usaban como materiales desechos encontrados en la calle (lo que ahora llamaríamos reciclaje), y el simple azar para determinar los elementos de las obras. Los “versos libres” ofrecían la posibilidad de que cualquier persona pudiese crear un poema de hecho Tzara lanzó la siguiente receta para crear poemas:

“Tome un periódico. Luego unas tijeras. Elija en ese periódico un artículo que tenga la extensión que usted quiera dar a su poema. Corte el artículo. Corte en seguida con cuidado cada una de las palabras que constituyen ese artículo y póngalas en una bolsa. Agite suavemente. Extraiga luego cada trozo uno tras otro en el orden en que salen de la bolsa. Copie concienzudamente. El poema será la viva imagen de usted. Y usted será un escritor infinitamente original y de una exquisita sensibilidad, aunque el vulgo no lo comprenda.” 

( “Para hacer un poema dadaísta”, Tristán Tzara)

El público respondía de formas muy variadas hacía los dadaístas: les escupía, les tiraba cosas, comida, pedazos de carne y vísceras.

En una ocasión, en una exposición de Ernst y Baargeld, se obligaba al público a pasar entre unos retretes, mientras una niña con traje de comunión recitaba poemas obscenos, en medio de la sala se levantaba un gran bloque de madera que sostenía una hacha enganchada por una cadena y se invitaba al público a que destruyeran aquel objeto a hachazos. Al fondo se encontraba un acuario con agua teñida de rojo, simulando sangre, y en el fondo yacía un despertador junto a un brazo femenino, mientras que en la superficie flotaba una cabellera de mujer. En la pared había collages que también provocaban el malestar de los espectadores. La pecera fue destruida en el transcurso de la exposición y finalmente, la exposición, fue prohibida. La policía hizo compadecer a Ernst y Baargeld y se les acusó de fraude sobre la base de que exigían un pago por la entrada a una exposición de arte que claramente nada tenía que ver con el arte. Ernst replicó: “Dijimos con meridiana claridad que se trataba de una exposición Dadá. Dadá jamás ha afirmado tener algo que ver con el arte. Si el público confunde a los dos no es culpa nuestra”

 

Dedicado a quién un día me dijo esto:
“Si lo entiendo, lo siento, pero dadá me da ganas de vomitar.
dadá es el camaleón del cambio rápido e interesado.
dadá está en contra del futuro. dadá está muerto. dadá es idiota.
Viva dadá. dadá no es una escuela literaria, aúlla.”