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Fragmentos

Feliz día internacional de la poesía…

NADIE AL OTRO LADO

Yo no podría vivir en una sociedad donde todos hicieran,
pensaran y vistieran lo mismo,
pero es en este mundo donde vivo.

Yo no podría vivir en una sociedad
donde todos cantaran las mismas canciones,
canciones que hablan de gente predestinada a ganar o a perder,
pero es en este mundo donde vivo.

Yo no podría vivir en una sociedad
donde no se pudiera ser viejo,
feo, gordo, flaco, bajo, alto o negro,
pero es en este mundo donde vivo.

Yo no podría vivir en una sociedad
dominada por el cálculo material,
donde las cartas estuviesen marcadas
y las reglas del juego prefijadas desde antes de nacer,
pero es en este mundo donde vivo.

Yo no podría vivir en una sociedad donde la política
hubiese quedado exclusivamente en manos de los políticos
y el único principio moral fuera perro come perro,
pero es en este mundo donde vivo.

Yo no podría vivir en una sociedad
hecha de vacío y telerrealidad,
de banners, links, mails, sms, facebook y demás,
pero es en este mundo donde vivo.

Yo no podría vivir en una sociedad donde los amigos fueran
puntos de luz en una pantalla,
cuerpos que no olieran, no tuvieran sabor,
no pudieran abrazarse ni hacerles cosquillas,
pero es en este mundo donde vivo,

en este mundo

donde vivo.

Antonio Orihuela

El infierno somos todos

El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es facil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es riesgosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio.

Italo Calvino. Las Ciudades Invisibles, 1998

No hay forma de demostrar científicamente que los seres humanos no deban ser exterminados.

Ya sabes: no hay forma humana de demostrar científicamente que los seres humanos no deban ser exterminados por ejemplo en campos de concentración o en guerras mundiales o en genocidios de baja intensidad o mediante la perpetuación del llamado desarrollo o incluso abriéndoles el vientre con un cuchillo o tirándolos al mar desde un helicóptero como en el Chile de Pinochet.

Mientras la red del hambre asfixia a continentes enteros, la compañía del emprendedor Nick Munyas va a poner a la venta próximamente en el imperio británico preservativos musicales programados para activarse en el momento en que el vaivén de la pareja alcance el ritmo optimo.

¿ Tendrá algo que ver el SIDA en estos desarrollos fulgurantes de la tecnología del condón?  Hypothesis non fingo.

Están provistos de un pequeño chip que hará sonar durante 30 segundos una popular y adecuada canción: Love me do de los Beattles, Satisfaction de los Rolling Stones, Like a virgin de Madona, You wear it well  de Rod Steward…

Mi diario no informa si los miles de mujeres en mas de 40paises que son violadas y torturadas por militares y policías tendrán derecho a tan musicales placeres. Pero no entremos tanto en detalles, lo esencial es que a partir de ahora difícilmente puede proponerse la música alcanzar cuotas tan triunfales.

Aunque ya sabes: no hay forma de demostrar científicamente que los seres humanos no deban ser exterminados.

Estando así las cosas yo declaro solemnemente que no negocio nada y menos que nada los pormenores de mi ruina.

Jorge Riechmann. (Baila con un Extranjero.)

Has mejorado mucho cariño mio.

Nadie se ve así. Ni siquiera es saludable. Pero sin embargo millones de mujeres en todo el mundo se pintarrajean, se matan de hambre, y hasta se operan para vivir acorde a los valores sociales de belleza. ¿Quién fija estos valores? Nosotros lo hacemos; nosotros -las industrias de la imagen y la moda-, con las portadas de nuestras revistas, con nuestras dietas “milagrosas”, y nuestras celebridades artificialmente “mejoradas”.

¿Por qué es esto lo que más nos interesa? En primer lugar, la inseguridad promueve las ventas. Mientras más inalcanzables fijemos para ti estos valores, peor te sentirás contigo misma, y más de nuestros productos creerás necesitar. Segundo, es importante para nosotros hacer que sigas considerándote como un mero cuerpo ante todo. Todas nuestras imágenes de mujeres como simples cuerpos, desde el arte clásico hasta las publicidades de perfumes de este siglo, conspiran para hacerte pensar de esta manera. Si te ves a ti misma como nada más que un cuerpo, y te valoras en esos términos, entonces creerás que lo que necesitas para ser feliz -ante cualquier otra cosa- son nuestros accesorios corporales… no una vida apasionante, ni proyectos creativos, ni un mundo hermoso y seguro, etc.

Por estos absurdos valores de “belleza”, estamos dispuestos a matar cada año a docenas de mujeres con anorexia, matar a miles y miles más con bulimia y desnutrición, hacer que paguen miles de dólares por cirugía plástica y por peligrosos implantes de silicona, hacer que mujeres que no son blancas paguen por productos que supuestamente las harán lucir como las reinas blancas de la belleza, y hacer que millones de mujeres y chicas a lo largo y ancho del planeta se sientan miserablemente inseguras de sus cuerpos -como de sí mismas-. Y los deseos de los hombres también están formados basándose en nuestro condicionamiento, para que ellos terminen buscando la imagen glamorosa de “la mujer”, que en la realidad no existe; mientras que no se enteran de la verdadera belleza que precisamente existe a su lado, en las calles y en sus hogares.

Escrito por los compañeros de CrimethInc. y recordado cada vez que paso por un escaparate…


Historias

La historia es la siguiente: la vida es un sueño.

Todo es una historia que nos contamos a nosotros mismos. Las cosas son sueños, sólo sueños, cuando no están delante de nuestros ojos. Lo que se encuentra delante de nuestros ojos ahora, aquello que puedes alcanzar y tocar, ahora pasará a ser sueño.

Lo único que evita que el viento se nos lleve son nuestras historias. Ellas nos dan un nombre y nos colocan en un lugar, nos permiten seguir tocando.

Tom Spanbauer, El Hombre que se Enamoró de la Luna, Quinteto, 2002, Barna.

Cuidado con la deformación metafórica…

Como verá, nuestra capacidad para asimilar lo insólito es limitada, y los limites se alcanzan y se superan rápidamente cuando viajamos a planetas alienígenas. Experimentamos demasiadas novedades; esto se vuelve insoportable, y la mente busca alivio mediante el proceso paliativo de la analogía.

“La analogía nos asegura que esto es como aquello; forma un puente entre lo conocido y aceptado y lo desconocido e inaceptable. Conecta lo uno con lo otro, coloreando lo desconocido e intolerable con una deseable familiaridad.

No obstante, bajo el impacto continuo y sistemático de lo desconocido, aun la capacidad analógica se presta a distorsiones. Incapaz de enfrentarse al caudal de datos con el proceso normal de la analogía conceptual, el sujeto es presa de la analogía perceptiva. Este estado es lo que denominamos “deformación metafórica”. El proceso también se conoce como panzismo” (…)

Don Quijote cree que el molino es un gigante, mientras que Sancho Panza cree que el gigante es un molino. El quijotismo se puede definir como la percepción de las cosas cotidianas como entidades extrañas. Lo inverso es el panzismo, que consiste en la percepción de entidades extrañas como cosas cotidianas.

Robert Sheckley, Trueque Mental. Plaza & Janés Editores S.A., 1999, Barcelona.

A Aleja

 

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

 

Mario Benedetti